El lead espera un día entero
El formulario llega de noche y el comercial lo ve por la mañana. Para entonces esa persona ya ha escrito a dos competidores y el clic que pagaste se ha esfumado.
Dibuja el escenario en el lienzo: qué lo dispara, qué ocurre después y adónde va el resultado —un email, una petición HTTP, un evento de Meta CAPI, una ficha de lead—. El botón Test ejecuta el borrador y muestra la salida de cada paso antes de que nada salga en vivo.
El formulario llega de noche y el comercial lo ve por la mañana. Para entonces esa persona ya ha escrito a dos competidores y el clic que pagaste se ha esfumado.
Un script del servidor que solo entiende un desarrollador se rompe con el primer cambio de API, y nadie sabe explicar por qué dejaron de llegar los eventos.
La automatización «parece funcionar» hasta que alguien nota que hace tres semanas que no sale un email. Sin historial de ejecuciones no hay nada que revisar.
Un evento de datos (lead o campaña creados o modificados, conversión registrada), un calendario, un webhook entrante o una ejecución manual.
Catorce tipos de paso: petición HTTP, email, evento Meta CAPI, crear, buscar, actualizar y borrar leads, filtro, rama, bucle, pausa y paso de IA.
El botón Test ejecuta el borrador y muestra lo que devolvió cada paso. Hasta que pulsas Activar, el borrador no se ejecuta sobre datos reales.
El disparador y los pasos se ven como un diagrama conectado: marketing y desarrollo leen la misma lógica sin abrir el código.
Un evento de datos, un calendario al minuto, un webhook entrante firmado o una ejecución manual: un workflow, varios motivos para lanzarse.
Filtros, ramas si/si no, un bucle sobre una lista y una pausa hasta el momento adecuado: el workflow aguanta datos reales, no ideales.
Los workflows crean, buscan y actualizan fichas de lead con estados de nuevo a convertido, sin necesitar un CRM aparte para la primera milla.
Los eventos de leads, campañas y conversiones salen como JSON firmado a tu URL, y el registro de entregas muestra intentos y respuesta del receptor.
Cada ejecución muestra el estado por paso y el código de error; un paso fallido reintenta hasta tres veces o se salta sin tumbar el workflow.
No. El disparador y los pasos se arrastran al lienzo y cada paso se configura en un formulario. Existe un paso de código JavaScript, pero lo habilita el administrador de la instalación y no hace falta para los workflows habituales.
Cuatro tipos de disparador: un evento de datos (lead creado o modificado, campaña creada o modificada, conversión registrada, lead de Meta sincronizado), un calendario, un webhook entrante por GET o POST y una ejecución manual desde el constructor.
Sí, para eso está el botón Test: ejecuta el borrador y el panel de ejecuciones muestra lo que devolvió cada paso. El borrador no está en vivo hasta que pulsas Activar, así que las pruebas no tocan la versión que ya está funcionando.
Depende de cómo lo hayas configurado. Puedes activar los reintentos, que dan hasta tres intentos al paso, o dejar que el workflow siga marcando ese paso como fallido de forma segura. Cada ejecución tiene un tope de diez minutos y luego se detiene con error de tiempo.
De dos formas: con un paso de petición HTTP dentro del workflow o con un webhook saliente que envía JSON firmado a tu URL en los eventos que elijas. El secreto de firma se muestra una sola vez y el registro guarda estado e intentos de cada envío.
El borrador se crea en un minuto, se prueba con el botón Test y solo sale en vivo cuando tú lo decides. Hasta entonces no envía ni un email.