La previsión vive en la cabeza
«El mes pasado fue así, este será parecido»: el presupuesto del mes siguiente se planifica por intuición y no con datos.
Valkiria prevé impresiones, clics, conversiones, ingresos, presupuesto, audiencia, abandono y crecimiento solo a partir de tu propio histórico, y guarda cada previsión con su confianza y sus fuentes. Cuando llegan las cifras reales, la previsión se compara con ellas y recibe una nota de precisión.
«El mes pasado fue así, este será parecido»: el presupuesto del mes siguiente se planifica por intuición y no con datos.
El modelo suelta una cifra con aplomo y un mes después nadie vuelve a mirar si se cumplió. El error no se encuentra y el mismo modelo vuelve a predecir.
Un número bonito, sin decir de qué datos sale ni qué faltaba en ellos, no se puede ni discutir ni defender delante de un cliente.
El módulo entrega al modelo tu rendimiento acumulado. Las instrucciones prohíben salirse de esos datos y exigen listar fuentes, supuestos y la evidencia que faltó.
Un botón construye las previsiones del periodo, 30 días por defecto. Cada registro se guarda con su tipo, categoría, confianza y el estado de estimación no verificada.
Al cerrar el periodo se añaden los valores reales y una nota de precisión, así ves qué previsiones merecen confianza y cuáles no.
Rendimiento, presupuesto, audiencia, ingresos, CTR, conversiones, abandono y crecimiento, con filtro por categoría en una sola lista.
Una previsión sin confianza se marca como «faltan pruebas», y la evolución de la confianza se dibuja en su propio gráfico.
Previsión y dato real van uno al lado del otro, la precisión se puntúa en porcentaje y la media te dice cuánto vale el modelo.
El estado muestra si hay fuentes detrás: una estimación no verificada nunca puede aplicarse de forma automática.
Las impresiones, clics y conversiones esperadas a 30 días llegan como gráfico, listo para sostener un plan de gasto.
La cadena Ollama → z.ai → OpenAI → Anthropic → Qwen se configura por instalación, así que nada queda atado a un único proveedor.
Solo en tu propio histórico de rendimiento, que se envía al modelo junto con la petición. Las instrucciones le exigen devolver los valores previstos, una confianza, referencias de fuente, supuestos y la lista de datos que le faltaron.
La confianza también es una estimación del modelo, no una medición, así que nunca es la última palabra. Las previsiones se comparan con los valores reales y a su lado se acumula una precisión media que muestra cuánto vale esa confianza en la práctica.
No. La previsión se guarda como estimación no verificada, y ese estado bloquea cualquier aplicación automática. Los cambios en campañas los hace una persona en los módulos correspondientes, donde lo nuevo se crea en PAUSED.
Ocho tipos: rendimiento, presupuesto, audiencia, ingresos, CTR, conversiones, abandono y crecimiento. La lista se filtra por categoría, así que las previsiones de un cliente o una línea se leen por separado.
Depende de tu configuración. El módulo trabaja con una cadena de proveedores que se define en cada instalación y puede empezar por un Ollama autoalojado; nada está atado a un proveedor concreto.
Las previsiones salen de tus datos, se marcan como estimaciones y nunca se aplican solas. La precisión se comprueba en el primer ciclo.