Cada sistema va por su lado
La publicidad en una consola, la analítica web en otra, el CRM y el call tracking en una tercera. El resumen se cose a mano a fin de mes, cuando ya se decidió todo.
Data Hub enseña de dónde vienen los datos, en qué se convierten y adónde van: 29 fuentes, 14 destinos y cinco conjuntos listos para usar. Los flujos llegan apagados y escribir en un sistema externo espera la aprobación del responsable.
La publicidad en una consola, la analítica web en otra, el CRM y el call tracking en una tercera. El resumen se cose a mano a fin de mes, cuando ya se decidió todo.
El cero del panel puede ser gasto cero real o una sincronización caída. Mientras no se distingan, el informe y el resumen de la IA se equivocan con la misma seguridad.
App propia de desarrollador, lista de permisos, capturas y revisión del lado de la plataforma. La integración se queda semanas parada y nadie recuerda en qué paso.
El catálogo tiene 29 conectores. Cada uno indica su disponibilidad —activo, parcial, previsto o a la espera de revisión— y el estado actual de la conexión.
Cinco plantillas listas: PPC, SEO, ecommerce, calidad de leads y resumen para dirección. Las divisas se normalizan, las filas se deduplican y los ceros sospechosos se marcan.
Panel, generador de informes, portal del cliente, hojas de cálculo, BI y exportaciones. La escritura solo se activa con la aprobación del responsable y cada ejecución queda registrada.
Plataformas publicitarias, analítica web, ecommerce, CRM, finanzas, call tracking y agregadores, con su tipo de autorización y sus flujos de datos.
Cada fuente indica si funciona en vivo, de forma parcial o si todavía está prevista, y qué está bloqueando la conexión ahora mismo.
Del panel y el generador de informes a Google Sheets, Excel, Looker Studio, Power BI, BigQuery, Snowflake, webhooks y exportaciones CSV/JSON.
El conjunto distingue el cero que devolvió la plataforma de los datos que no llegaron, y muestra la cobertura de fuentes junto a la métrica.
Cada respuesta debe citar el conjunto, la fuente, el periodo, la frescura y el número de filas. Con datos viejos o escasos, la recomendación se bloquea.
Por proveedor hay un paquete: permisos necesarios, enlace al portal de desarrollador, lista de evidencias y estado. La revisión sigue siendo cosa de personas.
El catálogo reúne 29 fuentes: plataformas publicitarias, analítica web y Search Console, ecommerce, CRM, finanzas, call tracking y agregadores. Cada una lleva su estado: unas funcionan en vivo, otras de forma parcial y otras esperan la revisión de la propia plataforma. El catálogo lo dice claro en vez de esconderlo tras un muro de logos.
La escritura existe: cada destino indica sus modos —reemplazar, añadir, fusionar, instantánea o histórico por fechas—. Viene desactivada por defecto, porque exige aprobación del responsable, un modo de escritura explicado y un registro de ejecuciones. Varios almacenes siguen marcados como previstos.
Data Hub separa el cero que devolvió la plataforma de una sincronización que nunca llegó. Junto a la métrica ves la cobertura de fuentes, la hora de la última ejecución correcta y el número de filas, así que un día a cero no se convierte solo en «la publicidad no funcionó».
A menudo sí: las plataformas piden app propia, lista de permisos y revisión. El asistente prepara un paquete por proveedor con los permisos, el enlace al portal de desarrollador, la lista de evidencias y el estado actual. Pasar la revisión, introducir códigos y aceptar términos legales siguen siendo pasos manuales.
Sí, con un límite: la respuesta debe citar el conjunto de datos, la fuente, el periodo, la frescura y las filas que la sostienen. Si los datos están viejos o la muestra queda por debajo del umbral, la recomendación se bloquea en lugar de sonar convincente.
El catálogo de fuentes se puede mirar entero y los flujos llegan apagados. Nada sale hacia fuera hasta que lo autorizas.